


América Latina inicia 2026 con un renovado interés por parte de los inversionistas, respaldado por un giro político hacia la derecha, datos macroeconómi-cos resilientes y credibilidad en la política monetaria, lo que está impulsando una reevaluación del poten-cial de la región entre las distintas clases de activos.
En renta fija, la deuda latinoamericana denominada en dólares ha tenido un desempeño superior al del resto de mercados emergentes desde finales de 2023, mientras que los bonos soberanos en mone-da local se destacan por ofrecer tasas reales muy superiores a los de los Tesoros estadounidenses; aun así, la sostenibilidad fiscal sigue siendo un fac-tor diferenciador clave entre países.
Los mercados accionarios continúan beneficiándo-se de fuertes flujos globales, dinámicas políticas internas favorables, ciclos de flexibilización mone-taria y una sólida demanda de materias primas vin-culadas a la electrificación y a la inteligencia artifi-cial, con valoraciones que aún parecen atractivas frente a la historia.
La mayoría de las monedas de la región se mantie-nen respaldadas por altos diferenciales de tasas, una mejora en el sentimiento político y la debilidad del dólar estadounidense, aunque las elecciones, las divergencias de crecimiento y decisiones idio-sincráticas de política introducen una dispersión significativa en las perspectivas cambiarias.
2026 está resultando ser un año en el que la diversi-ficación y la asignación de recursos más allá de las narrativas tradicionales han sido alternativas renta-bles para los inversionistas especializados. Por lo tanto, decidimos volver a analizar América Latina – una región que podría estar recuperando su brillo – para evaluar cuál es la mejor manera de posicionarse ante el año que comienza.
No podemos analizar a América Latina sin tener en cuenta el contexto político. Latam es una región en la que el péndulo político tiene movimientos marca-dos, que a su vez influencian el clima de inversión.
Recientemente, este péndulo se ha movido hacia la derecha lo que, a su vez, ha mejorado el apetito de los inversionistas por la región y ha atraído flujos de capital. La región ha exhibido una actividad econó-mica resiliente, lecturas de inflación benignas, y de-cisiones de política monetaria acertadas. Con nue-vas elecciones programadas para 2026, los inversionistas tendrán que monitorear los resultados y cómo estas nuevas administraciones podrían in-fluenciar sus inversiones.
Luego de plantear el contexto, revisemos ahora la región a través del lente de las diferentes clases de activos.
Desde finales de 2023, el primer año completo en el que la mayoría de la región empezó a subir sus ta-sas de política monetaria, la renta fija latinoameri-cana ha tenido un desempeño superior que todo el complejo de mercados emergentes, al igual que la renta fija en general (ver gráfico 1).
Este desempeño superior corresponde a deuda de-nominada en dólares; sin embargo, dada la reciente debilidad del dólar, sería un error de nuestra parte no considerar el contexto local. Al comparar las ta-sas reales de diferentes bonos latinoamericanos a diez años, es claro por qué el apetito por deuda so-berana denominada en moneda local ha sido ro-busto en 2026, y por qué podría ser una narrativa dominante. La deuda soberana latinoamericana de-nominada en moneda local podría ser una oportuni-dad de inversión atractiva en comparación con la referencia comparable de Tesoros de Estados Uni-dos: con datos al 30 de enero de 2026, las tasas reales son al menos 250pbs más altas que las del Tesoro comparable (ver tabla).
Fixed Income – It’s a Matter of Perspective Since the tail end of 2023, the first full year after most countries in the region began hiking monetary policy rates, Latin American fixed income has outperformed the full emerging markets complex, as well as fixed income assets in general (see Graph 1).
This outperformance corresponds to USD-denominated debt; however, mindful of recent dollar weakness, we would be remiss if we did not consider the local backdrop. When comparing the 10-year bonds of different Latam countries in terms of real rates, it is clear why the appetite for sovereign debt denominated in local currency has been robust in 2026, and why it could become a prevailing narrative. Latin American sovereign debt in local currency (LCL) terms, could prove a more attractive investment opportunity when compared to the corresponding U.S. Treasury: with data as of January 30, 2026, real rates are at least 250bps higher than the one from the U.S. Treasury bond (see table).
If inflation continues to come down, which should be the case in most Latin American economies, real rates would be even more attractive in local currency terms, and investing in sovereign debt would serve as an efficient diversification strategy within the fixed income realm. Still, the situation merits a word of caution: when choosing among the different economies, investors need to consider each country’s fiscal backdrop, and the government’s ability to face challengingsituations in the form of larger fiscal deficits and/or increasing debt/GDP ratios. Ultimately, these concerns may dictate if investing in local Latam sovereign debt is a good investment strategy in the long run.


Si la inflación continúa disminuyendo, como debe-ría ocurrir en la mayoría de las economías latinoa-mericanas, las tasas reales serían todavía más atractivas en términos de moneda local, y la inver-sión en deuda soberana se consolidaría como una estrategia de diversificación eficiente dentro del universo de renta fija.
Aun así, la situación amerita cautela: al elegir entre las distintas economías, los inversionistas deben considerar el contexto fiscal de cada país y la ca-pacidad de sus gobiernos para enfrentar situacio-nes complejas, como mayores déficits fiscales o incrementos en el ratio deuda/PIB. En definitiva, es-tas consideraciones podrían determinar si invertir en deuda soberana local latinoamericana es una estrategia adecuada en el largo plazo.
Los mercados accionarios latinoamericanos han te-nido uno de los inicios de año más sólidos en mu-cho tiempo. Solo en el último mes, el índice MSCI Emerging Markets Latam Equity subió más de 15%, y eso después de haber subido más de 50% en 2025. Los movimientos fuertes en Brasil y México impulsaron la región al alza, lo cual tiene sentido, dado que hasta el mes pasado ambos países repre-sentaban aproximadamente el 85% del índice. Dada
la preponderancia del sector financiero y materiales en estos dos países, no es de extrañar que estos dos sectores exhibieran la apreciación más signifi-cativa en la región el año pasado. El ímpetu detrás de la apreciación de los mercados accionarios lati-noamericanos ha estado impulsado por una tor-menta perfecta de varios factores, algunos globa-les y otros regionales. Creemos que muchos de estos factores mantendrán su influencia este año.
Desde una perspectiva global, hemos visto cómo una gran cantidad de flujos salieron del mercado accionario estadounidense hacia mercados globa-les, ya que los inversionistas buscaban aumentar su exposición a otras regiones del mundo, tras años de un desempeño superior del mercado estadouni-dense. Según datos recopilados por J.P. Morgan, en 2025 las suscripciones netas a ETFs orientados a mercados emergentes aumentaron más del doble con respecto al promedio del año anterior. De estos mercados, Brasil fue el que tuvo el mayor nivel de entradas de capital. Es probable que los flujos des-de EE. UU. hacia el resto del mundo continúen este año, ya que los inversionistas siguen reduciendo posiciones concentradas en los mercados nortea-mericanos y buscando diversificación global. Cree-mos que los factores específicos de cada región seguirán haciendo que los mercados de renta varia-ble latinoamericanos sean un destino preferido para inversionistas globales en 2026.
Dentro de la región, como mencionamos antes, el péndulo político sigue inclinándose hacia la dere-cha. Esta dinámica está creando un entorno que podría implicar un mayor nivel de políticas y refor-mas favorables al mercado en muchos países lati-noamericanos, algo que ya empieza a observarse en países como Argentina. Las elecciones presi-denciales en Brasil, Colombia y Perú serán eventos muy monitoreados este año, para medir la continui-dad del realineamiento político hacia la derecha.
Otra dinámica en juego es el hecho de que muchos países de la región están entrando en ciclos de fle-xibilización monetaria, un entorno macroeconómico que históricamente ha sido positivo para las accio-nes. Brasil, que se espera reduzca la tasa de interés pronto, podría ver cómo sectores sensibles a las ta-sas como el sector financiero, industrial, el de servi-cios públicos y materiales se benefician de posibles tasas más bajas. De hecho, es probable que varios
mercados de renta variable latinoamericanos sigan viendo beneficios a nivel sectorial. Como sabemos, muchas economías de la región dependen en gran medida de la exportación de materias primas para fortalecer sus finanzas públicas. El avance de la in-teligencia artificial, junto con el aumento de las ne-cesidades de electrificación, ha hecho que los pre-cios de materias primas como el cobre y el litio suban. Junto con un dólar relativamente más débil, la región se está beneficiando de un aumento signi-ficativo en la demanda de sus materias primas tan codiciadas, lo que ha favorecido a los mercados ac-cionarios de Brasil, México, Argentina, Chile y Perú.
Por último, las valoraciones relativas, medidas por ratios P/E forward, siguen resultando atractivas para la región en general. El gráfico 2 muestra las valora-ciones relativas de los mercados accionarios lati-noamericanos en los últimos cuatro años. Podemos ver que, tras permanecer prácticamente estancada durante varios años, la trayectoria de las valoracio-nes de muchos de estos mercados ha comenzado a repuntar en el último año, algo que creemos que continuará en 2026, especialmente tras mínimos históricos. Hasta ahora, mercados accionarios como Brasil y México, ambos con avances en 2025, continúan mostrando valoraciones que se mantie-nen por debajo de sus promedios de 10 años.
La convergencia de factores que impulsaron al alza los mercados accionarios latinoamericanos en 2025 es inusual. La región a veces se beneficia de uno o dos de los factores mencionados anteriormente, pero no es lo habitual que tantos coincidan al mis-mo tiempo. Consideramos que esta confluencia probablemente continuará en el año que comien-za, lo que daría continuidad a la “tormenta perfec-ta” para las acciones latinoamericanas en 2026, impulsando su avance.

Tras una apreciación promedio de más de 10% en 2025, las monedas latinoamericanas han comenza-do 2026 con la misma fuerza. Al 30 de enero de 2026, las principales divisas latinoamericanas re-gistraron un alza promedio cercana al 2.1% (ver Gráfico 3). Si bien cada moneda tiene su propia his-toria, la fortaleza de la región refleja principalmente cuatro factores comunes: los precios de las mate-rias primas, las tasas de interés que mantienen el atractivo de las operaciones de carry trade, la for-taleza/debilidad del dólar estadounidense y la es-tabilidad política.
Si bien las monedas latinoamericanas suelen fluc-tuar en conjunto, cada país enfrenta sus propios de-safíos. Aun así, las operaciones de carry trade han sido un factor clave, ya que las altas tasas de inte-rés siguen atrayendo a inversionistas en busca de retornos. La idea es simple: pedir prestado en una moneda con una tasa baja e invertir en una con ma-yor rentabilidad, ganando la diferencia en tasas siempre y cuando las fluctuaciones en la moneda no afecten el retorno. Brasil y Colombia, con tasas del 15% y 10.25%, respectivamente, ofrecen un dife-rencial considerable frente a EE. UU. (3.50-3.75%).
La política también juega un papel importante. El re-ciente cambio de postura en la región ha llevado al poder a gobiernos más promercado, lo que ha mejo-rado la confianza en países como Argentina, e impul-só al peso chileno tras las elecciones de diciembre. Con la proximidad de las elecciones presidenciales en Perú, Colombia y Brasil, la política seguirá siendo un factor clave para el panorama cambiario: los mercados esperan nuevos gobiernos promercado en Perú y Colombia, mientras que Lula sigue siendo el favorito en Brasil, lo que podría mantener al real relativamente estable.

Finalmente, la debilidad del dólar también ha contri-buido a esta tendencia. Un mayor crecimiento relati-vo fuera de EE. UU., la creciente incertidumbre polí-tica, el limitado potencial alcista derivado de nuevas subidas de tasas de interés por parte de la Fed y la rotación de los flujos de capital hacia los mercados emergentes han contribuido a un contexto más fa-vorable para las monedas latinoamericanas.
Con esto en mente, analicemos más de cerca cada una de las monedas a continuación.
“Los precios de las materias primas, las tasas de interés que mantienen el atractivo de las operaciones de carry trade, la fortaleza/debilidad del dólar estadounidense y la estabilidad política.”
El Banco Central de Brasil mantuvo las tasas en 15%, pero insinuó un posible recorte en marzo. Aun así, el carry sigue siendo atractivo para el real.
Con las elecciones en octubre de 2026, Lula lidera las encuestas, lo que ayuda a limitar la volatilidad en la moneda.
El MXN no ha enfrentado un shock idiosincrásico importante y ahora se está negociando más en línea con otras monedas de mercados emergentes.
A pesar de los recortes de tasas en 2025, el peso se está beneficiando de una prima de riesgo arancelaria más baja.
El crecimiento de Estados Unidos será clave para 2026, ya que la economía mexicana se está de-sacelerando, con un desempleo en aumento y un consumo más débil.
La revisión del T-MEC sigue siendo un riesgo clave para tener en cuenta, ya que podría convertirse en un catalizador específico para el peso mexicano.
El banco central de Argentina permitirá ahora que la banda cambiaria se ajuste mensualmente con la inflación, lo que le dará al peso más espacio para debilitarse y ayudará a reconstruir las reservas.
El ajuste es aún gradual y no una devaluación pun-tual, por lo que es probable que el peso se man-tenga cerca de la banda superior mientras persis-tan las presiones de competitividad.
Colombia:
El COP se ha enfrentado a varios factores idiosin-crásicos, incluidos
A pesar del reciente desempeño, el movimiento pa-rece más técnico que fundamental, y se espera que haya volatilidad relacionada con las elecciones presidenciales de mayo.
Los analistas de JPM estiman que la moneda está
sobrevalorada aproximadamente un 4% en com-paración con sus fundamentales.
El CLP tiene un contexto positivo, respaldado por los altos precios del cobre y una mejor confianza en el país después de las elecciones de diciembre de 2025.
Con tasas en 4.5%, el banco central mantiene una postura dovish, ya que esperan que la inflación disminuya.
El PEN cerró 2025 en su nivel más alto desde 2020, con un aumento de entre 11% y 12%, res-paldado por un superávit de cuenta corriente, fuertes precios de los metales y entradas de capital extranjero al mercado de bonos.
El banco central ha comprado cerca de USD 3,000 mm desde noviembre de 2025, lo que ha ayudado a desacelerar la apreciación y a que las reservas sigan siendo abundantes.
La inestabilidad política, como los juicios políti-cos, ha provocado en el pasado que el PEN tenga un rendimiento entre un 4% y 5% inferior al de sus pares.
El Banco Central uruguayo redujo las tasas en 100pbs a 6.5%, en parte como respuesta a la apreciación del peso, utilizando el tipo de cambio como un canal para gestionar la inflación y las condiciones financieras.
Se espera que el UYU se mantenga estable y re-sista más recortes de tasas, apoyado por un con-texto cambiario benigno en los mercados emer-gentes y la voluntad del banco central de intervenir de ser necesario.
Latinoamérica, una región a menudo marcada por la volatilidad política y económica, podría estarse en-caminando hacia un mejor escenario. Si logra esta hazaña, los beneficios para sus economías y merca-
dos locales podrían ser significativamente positivos y potencialmente duraderos. Solo tiene que mantener el rumbo y, sobre todo, evitar interponerse en su propio camino.

Insigneo Financial Group, LLC comprende una serie de empresas operativas dedicadas a la oferta de productos y servicios de corretaje y asesoría en varias jurisdicciones, principalmente en América Latina. Los productos y servicios de corretaje se ofrecen a través de Insigneo Securities, LLC, con sede en Miami, miembro de la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (conocida por sus siglas en inglés “FINRA”) y de la Corporación de Protección de Valores de Inversionistas (conocida por sus siglas en inglés “SIPC”) https://www.sipc.org/. Los productos y servicios de asesoría de inversiones se ofrecen a través de Insigneo Advisory Services, LLC, un asesor de inversiones registrado en la Comisión de Bolsa y Valores. En Uruguay, los servicios de asesoría se ofrecen a través de Insigneo Asesor Internacional S.A., Insigneo Gestor Internacional S.A, Insigneo Asesor Latam S.A., SRL e Insigneo Asesores de Inversión de Uruguay, SRL, en Argentina a través de Insigneo Argentina, SAU y en Chile a través de Insigneo Asesorías Financieras, SPA. En conjunto, estos ocho negocios operativos conforman Insigneo Financial Group. Para obtener más información sobre el corredor de bolsa, incluidos sus conflictos de intereses y prácticas de compensación, visite https://insigneo.com/disclosures/ o www.finra.org Para obtener más información sobre Insigneo Advisory Services, LLC y cualquier conflicto relacionado con sus servicios de asesoría, consulte su Formulario ADV y el folleto que se pueden encontrar en el sitio web de Investment Advisor Public Disclosure https://adviserinfo.sec.gov/.
Insigneo Asesorías Financieras SPA se encuentra inscrito en Chile, en el Registro de Prestadores de Servicios Financieros de la Comisión para el Mercado Financiero. Este informe fue efectuado por área de Research & Strategy de Insigneo Securities LLC. o sus proveedores, en base a la información disponible a la fecha de emisión de este. Para evitar cualquier conflicto de interés, Insigneo Securities LLC dispone que ningún integrante del equipo de Research & Strategy tenga su remuneración asociada directa o indirectamente con una recomendación o reporte específico o con el resultado de una cartera. Aunque los antecedentes sobre los cuales ha sido elaborado este informe fueron obtenidos de fuentes consideradas confiables, no podemos garantizar la completa exactitud e integridad de estos, no asumiendo responsabilidad alguna al respecto Insigneo Securities LLC, Insigneo Asesorías Financieras SPA ni ninguna de sus empresas relacionadas. Este material está destinado únicamente a facilitar el debate general y no pretende ser fuente de ninguna recomendación específica para una persona concreta. Por favor, consulte con su ejecutivo de cuentas o con su asesor financiero si alguna de las recomendaciones específicas que se hacen en este documento es adecuada para usted. Este documento no constituye una oferta o solicitud de compra o venta de ningún valor en ninguna jurisdicción en la que dicha oferta o solicitud no esté autorizada o a ninguna persona a la que sea ilegal hacer dicha oferta o solicitud. Las inversiones en cuentas de corretaje y de asesoramiento de inversiones están sujetas al riesgo de mercado, incluida la pérdida de capital. La información base del presente informe puede sufrir cambios, no teniendo Insigneo Securities LLC ni Insigneo Asesorías Financieras SPA la obligación de actualizar el presente informe ni de comunicar a sus destinatarios sobre la ocurrencia de tales cambios. Cualquier opinión, expresión, estimación y/o recomendación contenida en este informe constituyen el juicio o visión de área de Research & Strategy de Insigneo Securities LLC. o sus proveedores, a la fecha de su publicación y pueden ser modificadas sin previo aviso.
En Uruguay, los valores están siendo ofrecidos en forma privada de acuerdo al artículo 2 de la ley 18.627 y sus modificaciones. Los valores no han sido ni serán registrados ante el Banco Central del Uruguay para oferta pública.
Insigneo Argentina S.A.U. Agente Asesor Global de Inversión se encuentra registrado bajo el N° 1053 de la Comisión Nacional de Valores (CNV) e inscripto ante la Inspección General de Justicia (IGJ) bajo el N° 12.278 del Libro 90, Tomo –, de Sociedades por Acciones. Este informe fue efectuado por área de Research & Strategy de Insigneo Securities LLC. o sus proveedores, en base a la información disponible a la fecha de su emisión. Para evitar cualquier conflicto de interés, Insigneo Securities LLC dispone que ningún integrante del equipo de Research & Strategy tenga su remuneración asociada directa o indirectamente con una recomendación o reporte específico o con el resultado de una cartera. Aunque los antecedentes sobre los cuales ha sido elaborado este informe fueron obtenidos de fuentes consideradas confiables, no podemos garantizar la completa exactitud e integridad de estos, no asumiendo responsabilidad alguna al respecto Insigneo Securities LLC, Insigneo Argentina S.A.U. ni ninguna de sus empresas relacionadas. La información base del presente informe puede sufrir cambios, no teniendo Insigneo Argentina S.A.U. la obligación de actualizar el presente informe ni de comunicar a sus destinatarios sobre la ocurrencia de tales cambios. Este material está destinado únicamente a facilitar el debate general y no pretende ser fuente de ninguna recomendación específica para una persona concreta. Por favor, consulte con su ejecutivo de cuentas o con su asesor financiero si alguna de las recomendaciones específicas que se hacen en este documento es adecuada para usted. Este documento no constituye una oferta, recomendación o solicitud de compra o venta de ningún valor negociable en ninguna jurisdicción en la que dicha oferta o solicitud no esté autorizada o a ninguna persona a la que sea ilegal hacer dicha oferta o solicitud. Las inversiones en valores negociables están sujetas al riesgo de mercado, incluida la pérdida parcial o total del capital invertido. Cualquier opinión, expresión, estimación y/o recomendación contenida en este informe constituyen el juicio o visión de área de Research & Strategy de Insigneo Securities LLC. o sus proveedores, a la fecha de su publicación y pueden ser modificadas sin previo aviso.